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lunes, 1 de agosto de 2016

Ideas para tus ensaladas de verano: Ensalada de pasta

Seguro que habéis probado muchas variantes de ensalada de pasta y muchas muy buenas, pero te encuentras con algunas que no acaban de convencerte y no sabes por qué, vamos a mostraros un par de ideas para que la ensalada de pasta os quede de 10.




1.- Elige un tipo de pasta llamativa.
Vemos un montón de ensaladas con espirales, nuestra receta los lleva, prueba pastas diferentes o con un colorido variado: pasta al huevo, con espinaca, con tomate o con tinta de calamar, no quiero decir que una ensalada con macarrones esté mala pero es una pasta que ya tomamos a diario y con salsas calientes, busca atraer a tus comensales a la mesa con originalidad.


2.- Elige un alimento protéico.
Es decir una carne, embutido, marisco o pescado que te guste y que pueda ir en frío, por ejemplo el resto de un asado que deshuesamos y picamos, un salmón ahumado o un bacalao al que damos un hervor, enfriamos y desmigamos, unas colas de gambas cocidas y peladas o un buen embutido como jamón york cortado en tiritas.

3.- Elige un alimento jugoso.
Unos buenos tomates de varios colores, alguna fruta de temporada como manzana o melocotones, algo que de jugosidad a cada bocado.


4.- Busca algo que te resulte extravagante o divertido.
En Reggio Emilia siempre le ponían "variantes" un picadito de verduras encurtidas, nosotros solemos poner no sólo pepinillo agridulce también zanahoria cortada en láminas, aceitunas negras, trozos de queso azul o piña.

5.- Una buena salsa fría.
No te contentes con poner tan solo mahonesa, añade más ingredientes a tu salsa, un chorro del almíbar de la piña, una cucharada de mostaza, miel de caña, chumichurri,  o vinagre de Módena. Dale alegría.


Seguimos con la receta de hoy:


Nosotros hemos preparado esta ensalada con 2 tomates, 1 melocotón, 2 pepinillos y jamón york. Una vez cortados lo hemos aliñado con sal, pimienta, aceite y vinagre de manzana.


Con la pasta cocida al dente, la enfriamos y la añadimos al picadillo. Removemos


Para la salsa: mahonesa, salsa worcerster (perrins) y vinagre de módena. (viaje culinario Mahón-Inglaterra-Italia).

Déjala enfriar antes de comer.

Prueba con distintas variaciones y cuéntanoslo.

Espero que os guste. Gracias por seguirnos.




jueves, 28 de julio de 2016

Los otros arroces del verano: Arroz campero

Estoy seguro que esa gran obra del barroco valenciano que es la paella no sólo se merece un imoticono de wasap sino un monumento a la entrada del Reino de Valencia, pero nosotros hacemos otra cosa. Mejorando recetas y con profundas raíces familiares vamos con este Arroz campero.



Ingredientes:
  • 1-2 pimientos verdes
  • 1/2 pimiento rojo
  • 3 pimientos asados
  • 2 ajos
  • 6-8 tomates
  • 125 gr. de guisantes o judias verdes
  • 700 gr. de costilla de cerdo
  • 3 chorizos frescos
  • sal, aceite de oliva, azafrán, colorante
  • unos gajos de cebolla (para el caldo y sólo para el caldo), granos de pimienta y laurel
  • 2 puñados de arroz por cabeza
Como vemos por los ingredientes este arroz campero es en realidad un arroz de costilla y chorizo, hecho al calor de un buen fuego de leña, pero antes de la elaboración os contaré los dos secretos de un buen arroz, ese secreto que pasa de generación en generación, o de tapadillo entre sorbo y sorbo de la cerveza con la que has sobornado al arrocero, el secreto: Sofrito y caldo, un buen sofrito bien trabajado y un buen caldo con fundamento.



Usa un arroz de tipo bomba, no arroces vaporizados, un fuego de leña primero fuerte y luego suave, y  nada de ponerle cebolla al arroz, repito "nada de ponerle cebolla al arroz".


En un par de cucharadas de aceite sofreímos los ajos y el pimiento verde y rojo todo picado, cuando esté algo pochado incorporamos el pimiento asado también picado.


Tan importante como el arroz es cuidar al cocinero, y los herederos de Casimiro Mahou aún sin patrocinarme, una pena.


Incorporamos el tomate rallado.


Con el sofrito bien trabado y con un color oscuro añadimos el chorizo cortado en rodajas gruesas.


Añadimos unas hebras de azafrán y la carne de las costillas.


Para hacer las costillas separamos un trozo de carne entre hueso y hueso, salpimentamos, sellamos la carne y huesos en una olla con una cucharada de aceite, un ajo, granos de pimienta y unos gajos de cebolla, cubrimos de agua y cocemos.




Cuando la carne esté tierna sacamos la carne y las costillas y colamos  el caldo, reservamos.

Seguimos con nuestro arroz.


Revolvemos la carne con el sofrito y añadimos la verdura, en esta ocasión unos guisantes.

Medimos el arroz, frente a medidas exactas como un vaso de vino por persona, prefiero esta medida tan nuestra como es "un puñado", ponemos dos por comensal y al final dos más por si alguien quiere repetir o llega una visita inesperada, lo que se llama "un puñado para las Ánimas"


Echamos el arroz y lo sofreímos un poco.



Incorporamos una cucharada de colorante (si vemos que el arroz no tiene bastante color) y el caldo, la medida exacta dos vasos por vaso de arroz, pero nosotros no medimos por vaso.
Toma como referencia la altura del canalón de arroz que hemos echado y cubre en la sartén hasta ahí.


Remueve, prueba de sal y rectifica, si el fuego de leña no se ha casi consumido retira algún tronco después del primer hervor fuerte lo que buscamos es un hervor suave y homogéneo. Incorpora unas tiras de pimiento asado.


Pasados unos veinte minutos prueba el arroz, si está blando pero aún tiene resistencia al mordisco retira la sartén y deja reposar.


Sirve con un gajo de limón para que quien quiera le añada un poco.

El punto del arroz, el fuego o la cantidad de caldo se aprende con práctica, yo sólo os doy la receta, así que no lo dudéis y poneos manos a la obra.

Que aproveche .

lunes, 25 de julio de 2016

Por qué no lo llamarán ensalada de papas: Kartoffelsalat

Aún recuerdo que en la anterior academia donde enseñaba español hacíamos una vez al mes una noche de cocina internacional con los alumnos, y tuvimos que reducir el número de ensalada de patata alemana, que es lo que significa Kartoffelsalat, a sólo 3 participantes porque una vez nos vimos con 9 cuencos de ensaladas de patatas distintas.



Primera disputa: al sur de Alemania sin mahonesa, al norte con mahonesa, en nuestra receta con mahonesa y un toque más.


Cocemos kilo y medio de patatas peladas y cortadas en trozos grandes en agua con sal, a mí me gusta ponerle una hoja de laurel, manía familiar.


Picamos un cuarto de cebolla, una manzana pelada y 4 pepinillos agridulces grandes.


Añadimos un bote de salchichas pequeñas partidas en dos , "salchichas cocktel", pero si nos gustan más otras salchichas las cortamos y las añadimos o también se le podría añadir restos de asado u otra carne.
Aliñamos con eneldo y unas cucharadas del líquido de los pepinillos, esta agua con vinagre y especias donde se encurten los pepinillos le da un toque genial a las patatas.


Sacamos las patatas y las añadimos escurridas al bol, partiéndolas en trozos, incorporamos 4 cucharadas de mahonesa, 1 de mostaza, sal, eneldo, otras 6 cucharadas del líquido de los pepinillos  y aceite de oliva, sí, sé que la receta original no lo lleva pero es a nuestra adapatación y nos gusta, removemos con una cuchara grande evitando romper mucho la patata.


Dejamos atemperar y servimos como plato único o como guarnición de una carne o salchichas.


Hoy como guarnición de un plato alpujarreño, toma cocina fusión.

Espero que la hagáis en casa, y disfrutéis con ella.

Gracias por seguirnos.