lunes, 29 de agosto de 2016

Vamos a los básicos: Papas con alioli

Sí, he puesto papas, no patatas, porque es la palabra original del quechua: papa, y nos trajimos de américa el producto y la palabra. 
Para hoy una receta muy básica: Papas con alioli, pero como todas las recetas tiene truco, y está de muerte.


Lo primero explicar que el all-i-oli es una palabra de origen catalán pero esta salsa tiene su equivalente por todo el Mediterráneo, desde ajolio en Aragón, ajillo en la zona norte de Granada, aïoli en Provenza o toum en Libia y Siria. Su origen, vamos con la pregunta básica ¿quién estuvo en todas esas tierras? los romanos. 

Como muestra, este ajillo del restaurante El rincón del salero en Orce, un magnífico establecimiento donde Alfonso y Ana, junto a sus hijos y en especial Elena, nos ofrecen lo mejor de la cocina del altiplano granadino, asado de cordero segureño en horno de leña, carnes, embutidos y vinos de la zona con un pan casero, hecho por ellos mismos, que no podrás parar de untar con este ajillo sabroso, lleno de cariño y buen hacer.



Volvamos a la elaboración básica del alioli: machacamos en el mortero unos ajos (con una pizca de sal para que no bailen) y poco a poco vamos añadiendo aceite emulsionando la mezcla, para finalizar unas gotas de limón.


Hasta aquí bien, pero queda una salsa fuerte y sabrosa pero que no es del gusto de todo el mundo. Se suele mezclar con una mahonesa y lo que obtenemos es una ajonesa


Nosotros en verano mezclamos el alioli con una buena mahonesa de bote, hay que tener mucho cuidado con el huevo, las temperaturas y las bacterias.

Cocemos las papas cortadas en trozos grandes con sal y una hoja de laurel 5 minutos en la olla rápida.



Escurrimos y reservamos.



Añadimos aceite sal y pimienta a las papas. Usamos un molinillo con sal gorda y las hierbas que más nos gustan. 


Incorporamos un puñado de perejil picado y dejamos atemperar.

Añadimos el alioli (nuestra ajonesa) mezclamos y enfriamos en la nevera.


Como acompañamiento o tapa estas papas están riquísimas, la suavidad de las papas se derrite entre el sabor del ajo y los aromas de las hierbas, y nos queda un sabor en boca que nos pide otro trago de una buena cerveza fresquita.


Hoy de guarnición de un pollo plancha a la provenzal.

Que aproveche.

Gracias por seguirnos




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